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Atiende a la sorpresa

posted by Patricia Sanagu 10 febrero, 2020 0 comments

Solemos pensar en mente y corazón como separados. La mente sede de pensamientos, el corazón sede de sentimientos. Pero en la tradición tántrica mente y corazón comparten una misma palabra – cit o citta – porque se entienden que pensamiento y emoción están unidos en un continuum (¿no te ha pasado nunca que no quieres pensar en algo porque te produce una sensación incómoda?).

Citta tiene diferentes aspectos;

  • manas (procesamiento sensorial),
  • ahamkara (formador de autoimagen),
  • buddhi (sede del discernimiento, la capacidad de generar juicios y tomar decisiones).

Más allá de todo esto que representa nuestra mente limitada a veces tenemos destellos de lucidez que son como la luz entrando por las grietas de una vasija de arcilla vieja.’Pratibha’ es la Conciencia encarnada, impulsos pre-cognitivos que se apropian del lenguaje disponible en la mente, el susurro de Dios, la intuición o nuestra propia sabiduria innata como parte de la Conciencia Suprema.

Buddhi purificado por la práctica de yoga es capaz de discernir el pensamiento ordinario y condicionado de ‘prathiba’ o ‘paravak’ (la Suprema palabra). Pero todos tenemos destellos de lucidez en mayor o menor medida: es el poder de revelación, la capacidad de ver (revelar significa ‘quitar el velo’) de sorprendernos, de no dar por hecho.

¿Cuando fue la última vez que miraste al mar y admiraste su profundidad? ¿O qué miraste al cielo desde la jungla del asfalto y respiraste su espaciosidad? Que descubriste una flor creciendo entre baldosas o reiste viendo saltar ranas en un arroyo, o honraste la capacidad del cuerpo de la mujer de parir y amamantar.

Son formas de establecer un diálogo con la consciencia, de abrirle grietas, de invitarla a pasar. Sukumara es la capacidad de maravillarse y el irresistible interes y capacidad de maravillarse por las nuevas ideas y experiencias.

Si eres mamá, te recomiendo los libros, ‘El cerebro del niño’ ‘Educar en el asombro’ y ‘Piezas sueltas’ tanto para unos como para otros. Imprescindibles.

La mente humana es un máquina prodigiosa que desconocemos totalmente. Creo que todo el tiempo que dediquemos a entender como funcionamos es tiempo bien empleado. Pero sobre todo siento que transmitir ese conocimiento a futuras generaciones es un regalo a la humanidad.

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