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El ritmo de la vida

posted by Patricia Sanagu 8 mayo, 2019 0 comments
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Los antiguos textos tántricos nos dicen que nuestra inhalación y nuestra exhalación realmente reflejan el gesto creativo divino. Con la inhalación, nos acercamos a nuestro propio centro, a nuestro propio ser. Con la exhalación, nos expandimos hacia el exterior hacia el mundo. Esto es un reflejo de SPANDA. En sánscrito, la palabra «spanda» se puede traducir como vibración o temblor y se refiere a la pulsación de la vida que existe dentro de cada uno de nosotros.
Hace unos 900 años, un filósofo y erudito indio llamado Vasagupta escribió un texto llamado Spanda Karikas, que explica que todo en nuestro mundo es vibración, pulsando a diferentes niveles de frecuencia. Albert Einstein reconoció que todo lo que vemos tiene una vibración, y hoy la ciencia demuestra que los átomos, la base de todas las formas de vida, están en un estado de movimiento constante. ¿Alguna vez ha notado que, después de dar un salto de fe y hacer un gran cambio en tu vida, a menudo le sigue un momento de retroceso? ¿Te has dado cuenta de que hay un tiempo de oscuridad cada noche que sigue indefectiblemente a un tiempo de luz?

Nuestros cuerpos son un depósito perfecto para este latido sin fin de fuerza vital. Cada vez que late tu corazón se contrae, causando una ola de presión que empuja sangre a tus arterias y mientras sigas vivo, este patrón nunca cambia. Es tan cierto como la puesta de sol cada día. Tu respiración tiene ritmo, tus órganos y glándulas pulsan. Incluso tus huesos palpitan suavemente con la energía de la vida, que conocemos en el yoga como prana. Hay momentos en los que naturalmente nos sentimos expandidos, literalmente «hinchados con la luz». Hay otros momentos en que nos sentimos aburridos o agitados, contraídos. Ambos estados son normales y son elementos naturales del flujo y reflujo de nuestras vidas.

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